lunes, 14 de enero de 2008

GRACIAS A LA MEJORA GENÉTICA, LA CARNE DE CERDO PUEDE SER TAN SANA COMO LA DEL PESCADO


Desde tiempos bíblicos, la carne de cerdo ha sido estigmatizada como nociva para la salud humana. Con los avances sin precedentes de la Genética y de técnicas moleculares, hoy es posible concebir un cerdo “esbelto”, cuya carne sería, después del pescado, la más sana y con alto valor nutricional.

El doctor en Ciencias Veterinarias por la Universidad de Camagüey, Cuba, Maximino Méndez Mendoza, precisó que desde la década de los Sesenta, la industria porcina se vio obligada a cambiar el modelo de un cerdo gordo por uno esbelto, con la expansión de los aceites vegetales.

“Si antes se buscaba obtener de 20 a 30 kilos de manteca por cada cerdo, con la introducción de los aceites vegetales esto quedó atrás, y con las técnicas de mejora genética ahora tenemos cerdos cuya carne es tan magra que parece pechuga de pollo”, señaló, al tiempo de comentar que actualmente, “sólo el chillido del cerdo se desperdicia; todo se consume”.

LA GENÉTICA HACE RENTABLE LA INDUSTRIA PORCINA

El doctor Méndez Mendoza, también profesor investigador de la Escuela de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, precisó que la Genética comenzó desde que se domesticó al cerdo, primero con la búsqueda de cualidades morfológicas para mejorar las razas.

Hoy, a partir del conocimiento del genoma humano y del de muchos animales, se han desarrollado marcadores genéticos para la selección de estos. Se trata de una combinación de ADN en una fracción de un gen que informa sobre las características del animal.

Así, el avance científico y el desarrollo de la tecnología de marcadores genéticos contribuyen a garantizar rentabilidad económica en la industria porcina.

El Investigador, responsable del proyecto de Postgrado de Medicina Veterinaria y Zootecnia, quien tiene doce artículos arbitrados y alrededor de 50 publicaciones en congresos nacionales e internacionales, afirmó que hoy la selección tiene objetivos económicos muy claros: crecimiento rápido, conversión alimenticia y conformación del animal, entre otros.

TAMBIÉN DESARROLLAN BIOESTIMULADORES DE CRECIMIENTO

Con este enfoque, y a la altura de las tendencias y retos actuales de la ciencia, la Escuela de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la BUAP cuenta hoy con un Laboratorio de Genética y Reproducción.

Al respecto, el doctor en Ciencias Veterinarias por la Universidad de Camagüey, Cuba, Rubén Huerta Crispín, informó que un primer proyecto de investigación que se desarrollará en ese laboratorio será sobre polimorfismos de genes -las diversas formas que tienen los genes para manifestarse-, con el objetivo de buscar animales a temprana edad y ser seleccionados para su mejoramiento genético.

Aunque reconoce que aún es largo el camino de la indagación científica, dio a conocer que investigadores de esa unidad académica desarrollan estudios con cabras de la región Mixteca, con el objetivo de buscar genes importantes, como velocidad de crecimiento, leche o color.

Por otra parte, Huerta Crispín expuso que en la Escuela de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la BUAP se investiga también sobre bioestimuladores de origen vegetal para la reproducción animal, como una alternativa para desechar el uso de hormonas del crecimiento.

El objetivo de tal proyecto es desarrollar bioestimuladores a partir de la planta conocida como Damiana de California, utilizada desde tiempos prehispánicos por los Mayas y los Incas, que aumenten la tasa ovulatoria para mejorar la reproducción animal.

La industria porcina del estado de Puebla está compuesta por un millón 200 mil cerdos, de los cuales un millón se reproducen en granjas equipadas con alta tecnología. Los avances científicos y tecnológicos permiten vislumbrar hoy un mejor escenario para la rentabilidad económica de esta industria, no sólo por el control de enfermedades propias de los cerdos como las derivadas del “Complejo respiratorio porcino”, sino y sobre todo por la mejora genética de los animales.

Que no se diga más: “ni cerdo, ni cochino ni marrano”; tan esbelto como un ave y tan sano como un pez”.

Fuente: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (Dirección de Comunicación Institucional)

Ir a: www.sabersinfin.com

1 comentario:

BiOmarSan dijo...

me parece muy bueno el articulo. Soy estudiante de Biomediccina en la Buap y me gustaria conocer gente involucrada en la investigacion.

Hasta luego.