viernes, 25 de enero de 2008

PREVENIBLES, 70 POR CIENTO DE LAS MUERTES POR ENFERMEDADES RESPIRATORIAS


· Demetrio Arturo Bernal, profesor de la FM de la UNAM, señaló que el índice disminuiría con campañas intensivas sobre prevención y cuidado del ambiente doméstico

· Los padecimientos infecciosos, si bien afectan a todos los grupos de edad, atacan con mayor virulencia a los menores de cinco años y los mayores de 65, destacó

· Se teme a los relacionados con la influenza, porque pueden desencadenar trastornos severos que acarrearían el fallecimiento; uno de ellos es la neumonía, indicó

El 70 por ciento de las muertes causadas por enfermedades respiratorias puede ser evitado, a través de campañas intensivas que adviertan a la sociedad sobre los riesgos de los cambios bruscos de temperatura, por tabaquismo y por la exposición al humo de éste, aseguró Demetrio Arturo Bernal Alcántara, profesor de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

El especialista añadió que en dichos mensajes también deberían resaltarse los beneficios de cuidar el ambiente doméstico, como prescindir del uso del carbón y la leña, entre otros. Con ello, se podrían aumentar los cuidados individuales y se evitarían situaciones de emergencia.

Empero, el maestro en ciencias de la salud, advirtió que ese tipo de trastornos seguirá afectando en el futuro porque se relaciona tanto con los efectos del ambiente como con las formas de vida. Pero es mucho lo que se puede hacer en materia de prevención.

Bernal Alcántara explicó que las enfermedades respiratorias pueden dividirse en infecciosas y crónico-degenerativas. Las primeras son causadas por virus y bacterias, y actualmente tienen más repercusión en la población en cuanto a morbilidad, y las que más trastornos generan a lo largo del año, aunque en épocas de frío se incrementan. Destaca entre ellas el resfriado común o la rinofaringitis.

El también investigador del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, aclaró que si bien dañan a todos los grupos de edad, los menores de cinco años y los mayores de 65 concentran las acciones de prevención, pues está presente el riesgo de que el padecimiento derive en un deceso. También dijo que en 70 por ciento estas enfermedades son de origen viral.

Por tanto, si el estado inmunológico de la persona es óptimo y el medio ambiente al que está expuesto es adecuado estos malestares se pueden controlar. No asistir a lugares concurridos también limita su transmisión.

Las infecciones respiratorias que más se temen, especificó, son las relacionadas con la influenza, porque pueden desencadenar padecimientos severos que podrían implicar la muerte. Uno de ellos, es la neumonía, pues su consecuencia más funesta está ubicada entre las primeras 20 causas de fallecimiento en el país. De cada cien casos agudos se puede presentar uno de neumonía con riesgo latente de fallecimiento.

No obstante, resaltó, la tasa de mortalidad ha bajado de 40 por cada cien mil habitantes en 1990 a 16 por cien mil personas en la actualidad. Su importancia está en el grupo de menores de un año, donde llega a ser la tercera causa de fallecimientos, y en los mayores de 65, ocupa el noveno lugar.

La tuberculosis pulmonar, otro de los problemas importantes, se ha mantenido estable tanto en morbilidad como en mortalidad. En ella son los factores asociados los que predisponen el desarrollo de la enfermedad, como la migración, la pobreza y la malnutrición. A ello se agrega el VIH-Sida, apuntó.

Entre los padecimientos crónico-degenerativos, Bernal destacó el asma. Si bien hubo una época en que se incrementó en forma significativa su incidencia, hoy día hay una tendencia a la baja. En algún momento llegó al 12 por ciento de prevalencia aunque con variaciones por zonas, pero hoy se tienen niveles menores al seis por ciento.

Este padecimiento, indicó, se asocia a las condiciones ambientales, tanto atmosféricas como domiciliarias, y alguna predisposición genética. Si hay un buen cuidado del entorno que respira el individuo y cuida su alimentación la expresión es más limitada.

Sin duda, es de gran importancia la enfermedad obstructiva crónica, relacionada con la inflamación crónica de los bronquios. Se vincula con hábitos como el tabaquismo. Es progresiva, se deteriora la salud del paciente, lo que implica no sólo que abandone sus actividades cotidianas, sino que deba usar medicamentos para una buena función pulmonar.

En materia de investigación, Bernal resaltó que se ha avanzado en el desarrollo de vacunas, como las de influenza y la del neumococo. También se dispone de una gran cantidad de medicamentos contra las bacterianas, que bien utilizados dan una buena respuesta y evitan resistencias. El problema se limita primero con trabajo individual y colectivo, y con un buen impulso de los programas de prevención.

Fuente: Universidad Nacional Autónoma de México

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