lunes, 7 de enero de 2008

SE CONVIERTE MÉXICO EN PLATAFORMA DE REEXPORTACIÓN DE GAS NATURAL HACIA EU


  • Aseguró Rosío Vargas, del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM
  • En los próximos años la producción de los principales yacimientos gaseros en América del Norte irá en declive, y el energético vendrá de todo el mundo vía gas natural licuado
  • En los primeros siete meses del año se redujeron 13.7 por ciento los ingresos por la exportación petrolera de México

México se convierte en una plataforma de reexportación de gas natural licuado (GNL) hacia el mercado de Estados Unidos porque en los próximos años la producción del natural irá en declive, sobre todo en Canadá, aseguró Rosío Vargas Suárez, del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM.

Es imprescindible cuestionar la pérdida de rumbo del proyecto nacional que se vive, sobre todo en materia de energéticos, porque ahí puede estar la sobrevivencia misma del país, advirtió. En términos generales, la obtención de hidrocarburos declina, pues a pesar de los esfuerzos con técnicas de recuperación secundaria y terciaria, Cantarell, el principal yacimiento mexicano, va a la baja.

Informó que hay planes para construir 10 regasificadoras en el territorio bajo la Alianza para la Seguridad y Prosperidad en América del Norte. Las dos que proveerán al mercado estadounidense entrarán en operación en 2008 y se ubican en Baja California. La otra, en proyecto, se localiza en Tamaulipas y conectará al campo gasero Brasil, en Texas. Empero, la Secretaría de Energía ha señalado que no se usará más del 40 por ciento de gas natural como combustible para la generación de electricidad en México.

Gran parte de los territorios canadiense y mexicano servirán como receptores de GNL, porque Estados Unidos tiene problemas con su sociedad civil para asentar la infraestructura, que es rechazada por motivos ambientales y por ser considerada blancos del terrorismo. El país vecino tiene cuatro plantas de regasificación que no son suficientes y modifica su legislación a fin de hacer prevalecer las propuestas para la instalación de más instalaciones de ese tipo.

Rosío Vargas mencionó que una de las estrategias de PEMEX es contar con diversos proyectos en campos ya explotados, maduros, a través de métodos de recuperación. A futuro, la propuesta está en aguas profundas, aunque la Agencia Internacional de Energía ha señalado que por el costo de tales desarrollos en los próximos veinte años, lo más conveniente sería importar el hidrocarburo.

Lo interesante, apuntó, es que se concederá a la iniciativa privada los pozos de bajo rendimiento, conocidos como yacimientos marginales. En realidad, se trata de una apertura velada en las áreas de exploración y explotación petrolera prohibidas por la Constitución.

Comentó que una de las principales implicaciones a futuro de la actual situación del hidrocarburo es la caída de los ingresos por exportaciones. Tan sólo en los primeros siete meses del año se redujeron 13.7 por ciento.

Esto se ha compensado con el nivel de los precios internacionales del petróleo, lo que le ha permitido a la Secretaría de Hacienda tener más recursos que manejar de manera discrecional, pues el precio establecido como base del presupuesto queda por debajo de lo que ingresa. La renta petrolera es alta, el problema es que se fuga en gasto corriente, al Fondo Bancario de Protección al Ahorro y los estados, todo menos para capitalizar a PEMEX.

La especialista sostuvo que una de las características principales del sector energético es que desde 1994 México destina la mayor parte de su producción a exportación y si bien el consumo nacional es importante, más del 55 por ciento de lo generado se va al mercado estadounidense. A pesar de una menor producción, las ventas no se han reducido y ello debería contemplarse a futuro ante eventuales problemas de abasto.

Expresó que México ha sido fundamental para EU y, aunque no se reconozca, en él descansa gran parte de sus suministros petroleros. Si bien Canadá aparece como el principal abastecedor de Norteamérica, en los últimos años su producción ha declinado. Hoy importa alrededor de 600 mil barriles diarios.

Recalcó que tanto la producción mexicana como la canadiense declinan. En cuanto a reservas probadas esta última tiene unos 4.5 mil millones de barriles de crudo convencional, mientras que las mexicanas ascienden a 12 mil millones.

Sin embargo, en años recientes las reservas de EU se han elevado a 22 mil millones de barriles. Es decir, mientras esta nación tiene una visión estratégica, sus vecinos no, porque sólo ven el recurso en términos comerciales, como una cuestión de ingresos presupuestales.

Enfatizó que la estrategia de seguridad del homeland security de la Unión Americana se ha extendido a todo el mundo y busca cuidar la infraestructura energética y garantizar el flujo de energía, sobre todo el que se dirige a su territorio y a los países industrializados. Por ello, es necesario protegerla contra todo lo que pudiera ser riesgoso y en especial del terrorismo.

Consideró urgente iniciar en México una transición energética para los próximos 50 años, con el fin de plantear un escenario estable, en el que se reduzcan los conflictos y problemas sociales al máximo. Para ello se precisa una visión que considere no sólo el corto plazo bajo una perspectiva de negocios, sino a futuro, bajo un escenario global.

Los mexicanos tienen la obligación de elaborar alternativas energéticas futuras con base en su dotación de recursos, con un desarrollo tecnológico propio, bajo una perspectiva de sustentabilidad, y evitando al máximo los conflictos sociales. Ello implica un cambio en la estructura ideológica, para incorporar una perspectiva de humanidad. Eso es lo que se debe recuperar, junto al diseño de un proyecto nacional que no es el del vecino del norte, concluyó.

Fuente: Universidad Nacional Autónoma de México (Boletín UNAM-DGCS-011)

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