martes, 6 de mayo de 2008

FUENTE DE INFORMACIÓN RELEVANTE, EL PROGRAMA DE ESTACIONES METEOROLÓGICAS DE LA UNAM




  • Único en el país, en él participan profesores y estudiantes de los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria y los cinco del Colegio de Ciencias y Humanidades
  • Depende del CCA, y busca que los alumnos conozcan la situación ambiental del entorno y se interesen en carreras científicas, dijo el responsable del Programa, Víctor Magaña
  • A través de una página de Internet, se presenta y se tiene acceso a datos en tiempo real de la red de estaciones meteorológicas y a aspectos de asimilación

El Programa de Estaciones Meteorológicas del Bachillerato Universitario (PEMBU), único en el país y en donde participan estudiantes y profesores del nivel medio superior de la UNAM, es una fuente de información adicional para la toma de decisiones en áreas como la protección civil. Para ello, se proporcionan datos y se construyen pronósticos.

Con un fuerte impacto en el Distrito Federal y el interior de la República, el PEMBU provee de referencias meteorológicas a los sectores que lo requieran. Cualquier persona puede acceder al contenido de las estaciones, como ya lo han hecho la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal y el Servicio Meteorológico Nacional.

En entrevista, el investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) y responsable del Programa, Víctor Magaña Rueda, puntualizó que el CCA está a cargo de este servicio, cuyo objetivo es que los alumnos conozcan la situación ambiental del entorno, a fin de que se interesen en las carreras científicas relacionadas con el medio ambiente.

Asimismo, subrayó, se avanza para que se convierta en una herramienta de aprendizaje para los jóvenes. Para ello, se creó una página de Internet donde se presenta y se tiene acceso a la información en tiempo real de la red de estaciones meteorológicas y algunos aspectos de la asimilación de datos.

El licenciado en física, doctorado en meteorología e investigador de tiempo completo, argumentó que este portal trabaja en forma automática y despliega todos los productos monitoreados. Se complementa con imágenes de satélite y, en forma adicional, se pueden llevar a cabo pronósticos de la forma como cambiará la temperatura, así como la precipitación o la velocidad de los vientos.

Debido a su relevancia, abundó, el PEMBU ha empezado a crecer fuera de la Universidad. Escuelas incorporadas a la UNAM, de nivel medio superior, han creado su propia estación meteorológica y transmiten datos al Programa: hay dos en el Valle de México y otra en Ciudad del Carmen, Campeche. Se añade la red del Tecnológico de Toluca, Estado de México.

Otras instituciones que se sumarán son la Universidad de la Ciudad de México, con un espacio, en tanto, la Autónoma de Coahuila pidió al CCA asesoría para instalarlas en los campi donde imparte ingenierías: Saltillo, Torreón y Monclova, añadió.

En el caso de la UNAM, el Instituto de Biología tiene dos estaciones: Chamela, en Jalisco, y Los Tuxtlas, en Veracruz. Con el nuevo equipo instalado por el CCA envía su información en tiempo real. Además, la experiencia del Programa se ha trasladado a otros estados como Morelos, Oaxaca y, en próxima fecha, en Tlaxcala, dijo.

Víctor Magaña y el encargado de cómputo e instrumentos meteorológicos del CCA, Gustavo Vázquez Cruz, recordaron que el PEMBU fue creado en 1992, cuando comenzó a tratarse el tema del cambio climático y del medio ambiente. Se estableció con algunos prototipos distribuidos en los planteles del bachillerato universitario. La primer entidad responsable fue el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS).

Después se adquirió un equipo comercial, lo que sentaron las bases de un programa por el que cada plantel del nivel medio superior de la Universidad Nacional: nueve de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y cinco del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), contarían con un espacio de esta índole para grabar datos sobre la condición meteorológica dominante, agregaron.

Fue en 2003, explicaron, cuando al CCA se le asignó la responsabilidad del PEMBU. Con la coordinación de las diferentes estaciones meteorológicas –a fin de que no trabajaran de manera independiente–, se conformó una red que logró su pleno funcionamiento tres años después, en 2006.

El Centro, señalaron, se convirtió en el nodo central. Con la disposición de datos de todas las emisoras se desplegó la información en tiempo real. A través de Internet, se concentran los reportes, se procesan y se dispersan.

Tras un año de trabajo, destacaron, se tenía la capacidad para recibir los datos de cada unidad y la coordinación con los responsables, quienes eran profesores de distintas asignaturas de los planteles, apoyados por alumnos voluntarios.

Más adelante, dijeron, se mejoraron y actualizaron las comunicaciones. Así, con los productos, se empezó a entender más cómo funciona el tiempo y clima de la Ciudad de México.

Desde el principio, externaron los expertos, se buscó transmitir el conocimiento adquirido a los docentes y alumnos que participan en el PEMBU. A los estudiantes se les atrae a través de la conformación de clubes de meteorología, donde se integran jóvenes de cualquier semestre y área. En estos espacios, se utiliza la información que genera la estación como materia de trabajo.

Se organizaban pláticas anuales donde se presentaban los estudios obtenidos sobre el uso del material de las estaciones, manifestaron. Incluso, el CCA diseñó prácticas para que, por medio de ellas, los estudiantes aprendieran los conceptos de geografía, física o biología, así como de la manera en que el tiempo y el clima afectan a un cierto proceso.

La información, detallaron, proporciona todos los parámetros de lo que ocurre en el momento, gracias a la transmisión de datos por Internet. Ejemplificó: Estación del CCH Sur, a las 12:03 del 9 de abril, la temperatura era de 23.5 grados, la humedad 24 por ciento, el punto de rocío –temperatura a la cual tendría que bajar para condensarse– de 1.8, bastante seco; no hay vientos. Otras mediciones son: presión, precipitación del día y mensual, así como radiación ultravioleta y solar.

A partir de lo enviado en tiempo real, complementado con imágenes de satélite, especificaron, también se puede conocer la situación del Distrito Federal de la temperatura o los vientos.

Para que los alumnos conozcan la situación ambiente en tiempo real, refirieron, se instalará en todos los planteles del bachillerato un sistema de despliegue para el público a través de una pantalla, que será una ventana a su estación. Entró en funcionamiento este año. En forma adicional se coloca un cartel donde se explica qué es lo observado.

Después de cuatro años, concluyeron, se busca que todos los alumnos tengan mayor interacción con el ambiente.

Créditos: Universidad Nacional Autónoma de México (www.unam.mx)

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